Somerset House y el maravilloso mundo fungi

Escultura 3D, Amanda Cobbett

Lo primero que te encuentras al llegar a Reino Unido (en el aeropuerto de Gatwick) son dos colosales cuadros de la Reina Isabel II, uno en sus años mozos y otro con su apariencia contemporánea (a 50 años de reinado). Desde lejos estos cuadros parecen simpáticos mosaicos, pero al acercarte encuentras las fotografías de británicos comunes, algunos en familia, en cumpleaños, en sus hogares. Un total de 5.000 fotografías de personas comunes, o como dice el título del cuadro “La gente de la monarquía” (Hellen Marshall). Esto ya nos da una percepción sobre la posición del arte, el gobierno y el ciudadano común en Londres.

people monarchy

Sin perder más tiempo, durante la primera semana aquí quise acercarme a una de las primeras galerías de la lista: The Courtauld. ¿Por qué está dentro de las primeras? Pues porque se encuentra en el centro-centro de Londres, al lado de Covent Garden, que para un chileno sería como decir el barrio Lastarria. Lleno de cultura, arte, boutiques y gastronomía. y el hogar de la Royal Opera.

Sin embargo esta se encontraba oscurecida por piezas de madera y andamios, camiones y trabajadores llevando y trayendo muebles. The Courtauld está cerrado hasta 2021, mal para mí, me iré antes de eso. No obstante, determinada a ver “algo”, lo que fuese, caminé hacia el Ala Sur, dentro del mismo edificio, el hogar de Somerset House.

Modernidad con fachada clásica

El edificio que alberga al Somerset House es deslumbrante, la imponente cúpula turquesa muy característica de los edificios más antiguos destaca en un día nublado. La galería Somerset House, en sí tiene un enfoque moderno, alimentado por diversas fundaciones que buscan generar conciencia ambiental y social en el entorno. En una de sus extensiones también cuenta con estudios de trabajo para artistas.

Somerset House no es sólo un lugar PARA artistas, además es un lugar de encuentro. Hace unos días me fui a pasar el rato a “New Wing” que es una de las alas dentro del mismo edificio, donde se alberga la pequeña Galería 31. Ahí encontré mesones blancos con hermosas sillas Lilla Åland en colores pasteles, invitando a los pasantes a sentarse y trabajar por horas. En eso estuve, entretenida escuchando a una venezolana dando clases de español a una londinense.

Plato de fondo con champiñones

Pero es el arte el que nos reune y de la exposición de la que les quiero hablar, que se encuentra abierta hasta el 26 de abril, tiene como protagonista al reino fungi. Sí, hongos, champiñones y callampas.

Bajo el nombre de “Mushrooms: the art, design and future of fungi” (Hongos: el arte, diseño y futuro de fungi), nos presenta el trabajo de 40 artistas de distintas disciplinas, las cuales tienen en común los hongos y sus variedades.

¿El objetivo? Hacernos entender que los hongos, vistos desde los muchos puntos de vista, son causantes de grandes beneficios a nuestra existencia y el medioambiente en general, y aún podrían tener más beneficios si se los tomara más en cuenta.

Escultura 3D, Amanda Cobbett

Perspectiva pictórica

Desde este lado del cuadrilátero, la exposición reúne obras de diferente materialidad e intención. Por un lado tenemos -y debo admitir que fue mi parte favorita- ilustraciones de Beatrix Potter, una de las primera mujeres en no sólo destacar por sus libros ilustrados (Peter Rabbit o Conejito Pedrín), si no por su interés innato por la naturaleza, el estudio y comprensión de esta. Gracias a sus ilustraciones se obtuvo conocimiento relevante sobre estos organismos, dada su pericia y fidelidad. Lamentablemente su género impidió un reconocimiento en la época, pero eso no la detuvo para dedicar su vida a la preservación de la naturaleza.

Una de las más impresionantes muestras son las estampillas coleccionadas por Simon Popper, que nos permite ver las variedades según países, y que ocupaba toda una pared hasta el techo.

estampillas mushrooms
Estampillas de Yemen, Simon Popper

Misterio, sicodelia y experimentación

Desde tiempos ancestrales los hongos han sido símbolos de un mundo de misterio. Sus propiedades, muy bien explotadas por culturas precolombinas, trasportaban a las personas a sicodélicas experiencias, que conjugaban con sus creencias y ritos.

Es así como en la exposición encontramos algunas muestras que nos remontan a ello, por un lado representaciones de reminiscencia prehispánica, en la que los hongos pasan a formar parte de un imaginario divino.

Por otro lado encontramos muestras mediales, digitales, de la experimentación y extravagancia. Tal es el caso de las tres pantallas (grabación en 360°) de Adam Faramawy, donde claramente vemos los efectos de una sustancia sicotrópica.

Lejos de toda trivialidad, quiero destacar el pequeño documental de David Feinster, donde vemos a un actor disfrazado de uno de los hongos más recordados por su apariencia, pero no tanto por su nombre: Fly Amanita. En esta entretenida puesta intenta hacernos comprender el relacionamiento histórico y presente: “Para algunos de ustedes solía ser considerado sagrado. Mucha gente al momento de comerme pensaron que eran Jesús. Ahora soy más bien conocido por dibujos animados, como Los Pitufos o video juegos como Super Mario Bros.”.

3D y materiales del futuro

Por supuesto que el arte no es intangible del todo. Aunque en esta muestra no podemos hablar de una interacción cercana del espectador-instalación, sí hay un deleite a los ojos antes las piezas que nos presentan.

Están las impresionantes esculturas 3D de Amanda Cobbett, desarrolladas a través de un fino tejido mecánico, el acabado sin embargo es muy natural y ver estas reproducciones de hongos a una escala superior es muy hipnotizante.

  • Proyecto: The mycological twist

En la muestra vemos esculturas que modifican o se inspiran en los hongos para la creación de esculturas o instalaciones (como las de Laurence Owen o las de Carsten Holler, quien ya tiene una larga trayectoria con hongos), no obstante encontramos objetos construidos EN BASE de hongos a través de biotecnología. Esto como una manera de resistir el hiperconsumismo y darle un giro a la estética artificial.

Un futuro Fungi

Ya sabía yo que el futuro es más impresionante de lo que pueda imaginar (esto después de la exposición de Imprimir 3D a la que asistí el año pasado), donde me abrieron los ojos a que no hay NADA que no se pueda construir con impresoras 3D, en serio, comida, tejidos orgánicos… da susto. Pues los hongos al parecer también tienen su protagonismo.

collage seana gavin
Collage, Seana Gavin

Bonus track

Lo mejor para el final. Uno de los grandes clásicos de la literatura no-tan-infantil tiene como un símbolo del misterio y encantamiento a los hongos ¿saben de quién les hablo? Sí, Alicia en el País de las Maravillas. Les dejo aquí algunas fotografías de la hermosa colección de libros que se presenta en la exposición.

Si están por Londres les invito a pasarse por esta impresionante colección de amantes de los hongos y ver con sus propios ojos los hermosos trabajos de 40 artistas. Es completamente gratis, y no toma mucho tiempo recorrer sus tres salas. Además en el mismo edificio encontrarás lugares para descansar, comer y pasar una tarde tranquila.

Por ahora me despido y nos estamos viendo, les contaré en un próximo post sobre The Covent Gardener y London Graphic Centre.

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